Gestión del talento en la era IA: tensiones reales, oportunidades humanas.
El informe 2025 Global Human Capital Trends de Deloitte apunta a varias tensiones emergentes derivadas de la transformación en las organizaciones que supone la IA generativa y las nuevas tecnologías. Estas tensiones y disyuntivas, pueden convertirse en fuentes de ventaja si se gestionan bien. ¿Estabilidad o agilidad? ¿automatización o mejora? ¿sustitución de lo humano o extensión del conocimiento y las capacidades?.

Algunos datos clave: el 66 % de los directivos considera que los nuevos empleados no tienen experiencia o conocimientos suficientes; el 73 % ve necesario redefinir el rol del manager, pero solo un 7 % dice que su organización lo está consiguiendo de forma significativa.
Más de la mitad de empleados y líderes están preocupados por lo confuso que se están volviendo los límites entre lo que hace un humano y lo que hace la IA. Esto obliga a repensar dos cosas: primero, la propuesta de valor al empleado, que debe incluir propósito, desarrollo, pertenencia, no solo tecnología; segundo, la formación centrada en personas, no en herramientas: líderes que sepan comunicar, generar confianza, detectar sesgos, entender implicaciones éticas, culturales, emocionales.
Porque al final, las organizaciones que triunfarán serán aquellas que sepan unir una IA competente con equipos humanos capaces de adaptarse, aprender, pensar críticamente y cuidar el uno del otro. Nada nuevo por otra parte… como decía Drucker «la cultura se desayuna todos los días por la mañana a la estrategia». Y detrás de la cultura empresarial siempre está la ética.
“Solo un 7 % de las organizaciones dice estar progresando significativamente en reinventar el rol del manager, pese a que el 73 % lo considera urgente.”
Por otro lado a pesar de años de reinvención y reestructuración, los procesos de evaluación del desempeño siguen siendo insuficientes cuando se utilizan como único medio para optimizar la productividad del equipo. Esto se debe a que un solo proceso no es lo suficientemente amplio como para abarcar los numerosos factores que impulsan los resultados humanos y empresariales. La gestión hacia la excelencia del equipo humano incluye un sólido proceso de gestión del desempeño, pero debe ir más allá para incorporar la cultura y el diseño organizacional, las conexiones entre directivos y equipo, la tecnología y los datos, las prácticas laborales y hasta el propio diseño del lugar de trabajo.
Podéis acceder al informe en el link: Deloitte Global Human Capital Trends 2025 .
